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Sagrario Ruiz de Apodaca: “Salvini ha sabido explotar muy bien el asunto de la inmigración y le ha dado resultado”

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Sagrario Ruiz de Apodaca - © María Gilabert - Revista Casa Mediterráneo

Desde los micrófonos de RNE, la reconocida periodista Sagrario Ruiz de Apodaca informa de la agitada realidad de Italia y de las noticias de El Vaticano. Corresponsal en Roma desde 2014, Ruiz de Apodaca tiene una sólida trayectoria profesional labrada en los servicios informativos del ente público, donde dio sus primeros pasos en el mundo del periodismo. En 2003 fue corresponsal en Washington para TVE, desde donde informó del nuevo rumbo de la política estadounidense tras los atentados de las Torres Gemelas

De vuelta a España, en 2004 se hizo cargo de la información de la Casa Real tras la boda de los entonces Príncipes de Asturias, cubriendo los primeros años de su agenda, en los que la Princesa Letizia, compañera suya de redacción, acaparó un extraordinario interés informativo. En 2009, de nuevo en EE.UU., fue testigo del estilo de hacer política bajo el mandato de Barack Obama.

Sagrario Ruiz de Apodaca compartió sus experiencias profesionales el pasado 12 de diciembre en Casa Mediterráneo, dentro del ciclo “Periodistas y el Mediterráneo” que organiza la institución diplomática con la colaboración de la Asociación de la Prensa de Alicante.

En las últimas elecciones generales celebradas en Italia los votantes dieron muestras de querer una ruptura con el pasado. ¿Cuál es el sentimiento de la población tras estos seis primeros meses de gobierno de coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga?

Ha cambiado un poco la tendencia del voto en estos seis meses. Ahora mismo hay un gobierno antisistema formado por dos fuerzas bastante distintas entre sí, el Movimiento 5 Estrellas -que no es comparable a Podemos, aunque mucha gente en España así lo crea- y la Liga, que ahora va de antisistema aunque es un partido con una larga trayectoria que ha estado gobernando y lo sigue haciendo en la zona del norte. El Movimiento 5 Estrellas fue la fuerza más votada el pasado 4 de marzo y la Liga obtuvo un 17%. Ahora estos resultados se han invertido. Las encuestas arrojan que la Liga supera el 32% de apoyo y el Movimiento 5 Estrellas se queda por debajo del 30% que consiguió entonces.

¿Qué ha pasado? El poder de Salvini, sobre todo su estrategia, su discurso, las medidas que adopta…, ha sido capaz de atraer a muchos italianos que estaban desencantados con la política tradicional y que pensaban que “se hablaba mucho pero se hacía poco”. Salvini ha sabido calar la idea de que hace lo que predica. Me he encontrado con personas que han votado al Movimiento 5 Estrellas en marzo y ahora reconocen que les convence más Salvini por lo bien que habla, por su carisma y sus dotes de mando. De hecho, mucha gente en España se cree que Salvini es el Primer Ministro italiano, cuando en realidad es el Ministro del Interior y Vicepresidente… lo que demuestra que le ha funcionado la estrategia.

La sensación ahora es que los simpatizantes del Movimiento 5 Estrellas se sienten un poco decepcionados y le han restado apoyo, mientras que sube la Liga. Y los que han votado a las fuerzas de siempre, como el Partido Democrático, Forza Italia, los partidos de derecha o centro derecha, están preocupados por la tendencia que va adoptando este gobierno, sobre todo con el actual desafío a Bruselas a cuenta de los presupuestos. Estamos pendientes de ver si pliegan un poco las velas y evitan un choque frontal con la Comisión Europea. Luego, el italiano es un ciudadano que se queja mucho de cómo van las cosas en su país pero después no se moviliza tanto. Lo que estamos presenciando en estos momentos con los chalecos amarillos en Francia, en Italia sería improbable que ocurriera. El italiano se acostumbra a su suerte y sigue con su vida.

Sagrario Ruiz de Apodaca: "Salvini ha sabido explotar muy bien el asunto de la inmigración y le ha dado resultado" en PERIODISMO
Sagrario Ruiz de Apodaca junto a la moderadora del encuentro, Sonia Marco – © María Gilabert / Revista Casa Mediterráneo

Las últimas reuniones entre el Primer Ministro italiano, Giuseppe Conte, y el Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, apuntan a que Italia podría ceder un poco en la reducción de la previsión de déficit en sus presupuestos para 2019, pero sin dar la sensación de traicionar a los votantes italianos.

Es la cuadratura del círculo. El gobierno italiano quiere mantener su plan de presupuestos con las promesas electorales que hizo, porque basa mucho su identidad programática en el hecho de hacer lo que predica. Pero claro, estas medidas, como la renta del ciudadano (760 € al mes), que es una especie de subsidio de desempleo, y la reforma de las pensiones, que adelanta la edad de jubilación, con lo cual va a haber mucha más gente a la que pagar una pensión y durante más tiempo… desestabilizan completamente las cuentas del país.

Italia, después de Grecia, tiene la deuda más alta de la Unión Europea y el crecimiento más bajo. Los expertos afirman que las cuentas no salen. Las perspectivas del gobierno de que la situación económica se va a invertir, porque va a dar lugar a un crecimiento económico que va a facilitar que la deuda disminuya y los números cuadren es de difícil credibilidad. Mantienen este pulso firme de braccio di ferro, como ellos dicen, con Bruselas, porque además culpan a la política económica de la Unión Europea de los males que sufre Italia, algo que es muy propio de un gobierno antisistema y populista. Creo que han apostado ahora por el diálogo porque ven que si se acerca el proceso sancionador va a ser mucho peor para Italia, nadie quiere ese escenario, y están viendo de qué manera bajan el gasto público previsto pero manteniendo las dos promesas electorales más importantes, una del Movimiento y otra de la Liga, a las que no quieren renunciar.

Ahora se encuentran en fase de diálogo. Creo que no se llegará a lo peor y al final primará la sensatez. Este gobierno argumenta que la deuda pública que ahora mismo arrastra Italia es culpa de los gobiernos anteriores y cree que la política de austeridad no da resultados, con lo cual quiere probar una fórmula nueva que, a criterio de los especialistas, es bastante insensata. Quizás la medida más preocupante sea el adelanto de la edad de jubilación, porque no se va a producir en la misma proporción el número de personas que se jubile anticipadamente con la entrada de jóvenes en puestos de trabajo estables.

El ‘Decreto Salvini’ que endurece las medidas contra la inmigración, el blindaje de los puertos italianos al desembarco de náufragos y el discurso xenófobo de la ultraderecha, ¿están calando en la opinión pública italiana? ¿Los inmigrantes que se encuentran en Italia se sienten amenazados?

Los inmigrantes, sobre todo los irregulares, se sienten muy amenazados porque son el objetivo de Salvini, que ha sacado adelante su principal caballo de batalla, el famoso decreto sobre seguridad e inmigración, que directamente se llama “Decreto Salvini”, por lo que supone de restricción a los derechos de los inmigrantes que llegan a Italia. El vicepresidente pone el acento en que quien tenga derecho a asilo no tiene nada que temer, los que escapan de guerras y conflictos son bienvenidos, pero los inmigrantes irregulares a los que encima se les pille in fraganti cometiendo un delito, ya sea robo, violencia o tráfico de drogas: “patada en el culo”, así lo ha dicho textual y públicamente.

Salvini ha jugado mucho con el tema de la inmigración. En Italia este año no ha habido una invasión, como él decía, al contrario, ya empezó a bajar mucho la llegada de inmigrantes con el gobierno anterior, que firmó una serie de acuerdos con Libia para frenar las salidas desde ese país. Salvini siempre ha sabido explotar muy bien este asunto, cuya solución es complicadísima, como estamos viendo no sólo a nivel italiano, sino también europeo, y le ha dado resultado. Tanto que en las encuestas, más del 60% de los italianos aprueba frenar la llegada de inmigrantes a sus costas y que se adopten medidas drásticas.

La mayoría ve bien el cierre de los puertos, porque piensa que a Italia se la ha dejado sola durante mucho tiempo y el resto de los países europeos debe asumir su parte. Esto también lo decían antes los gobiernos de Gentiloni y Remzi, que siempre llamaban a las puertas de Europa diciendo: “Nosotros acogemos, pero el reparto tiene que hacerse entre todos”. El famoso reparto por cuotas nunca funcionó e Italia se ha cansado de ser el país que abría y acogía. Este sentir se nota en la calle, aunque lógicamente también hay gente que hechos como el cierre de los puertos y la negativa a la llegada de los barcos de las ONG, como pasó con el Aquarius, no los aprueba. Incluso miembros del Movimiento 5 Estrellas han mostrado su desacuerdo con estas medidas. Ésta ha sido una de las tensiones y diferencias que ha habido en el gobierno de coalición. El Movimiento 5 Estrellas no es tan radical como la Liga, pero Salvini al final se ha salido con la suya, porque el decreto se ha aprobado y se está aplicando.

De hecho, recientemente el pesquero de Santa Pola ‘Nuestra Madre Loreto’ estuvo vagando por el mar al no ser autorizado a desembarcar en ningún puerto italiano. 

Exacto y el Gobierno español le indicó que se fuera a Libia. Cuando los inmigrantes afirman que antes prefieren morir ahogados que volver a Libia… es un reflejo de lo que está pasando en ese país. Se trata de una situación muy preocupante a la que habría que ponerle solución, pero no parece fácil.

La UE ha apoyado a la guardia costera libia para que controle las salidas de inmigrantes, a los que se recluye en centros de internamiento en condiciones lamentables. 

Italia ha sido muy proclive a ayudar a Libia, con la que ha firmado acuerdos bilaterales para instruir a las fuerzas de seguridad y a la guardia costera para que sepan como actuar. Libia fue una antigua colonia italiana y tiene intereses energéticos y económicos muy potentes en el país. Italia está tratando de que el resto de la comunidad internacional se moje más en Libia, pero de momento es muy complicado, porque es un país pasto de las guerrillas y del terrorismo islámico, que carece de un interlocutor claro que lo represente.

Italia tiene un problema histórico, con una fuerte influencia en la economía y en la vida política del país: La Mafia. ¿Ésta sigue conservando el mismo poder que antaño o con el nuevo gobierno ha perdido algunas conexiones importantes?

Tanto el Movimiento 5 Estrellas como la Liga están unidos en combatir el crimen organizado y la Mafia en Italia, así como la corrupción. La Mafia ya no es la que era en los años de plomo más tremendos, cuando asesinaron a Falcone o a Borsellino, y cometía continuamente atentados y sembraba la calle de muertos. Es una mafia más sutil. De las tres que hay ahora en Italia, la Cosa Nostra siciliana, la Camorra napolitana y la Ndrangheta calabresa, esta última es la más potente. Maneja el narcotráfico internacional y tiene tentáculos por todas partes, incluida España.

Otro poder de esta mafia es que se infiltra no sólo en la política, sino también en el mundo económico y financiero, y además resulta muy potente en el norte rico y productivo de Italia, donde no se le suele asociar. Es una mafia más sutil, pero muy peligrosa por su enorme capacidad de influencia. La Cosa Nostra ha recibido muchos golpes en los últimos años y continuamente hay operaciones contra ella, pero se va reestructurando, renovando y comunicando con las otras dos. En ese sentido, el gobierno antisistema ha reforzado las medidas contra la Mafia y la corrupción. No quiere candidatos que hayan tenido antecedentes penales o condenas por corrupción o se les haya relacionado con estas tramas. Veremos los resultados, ya que sólo lleva seis meses escasos en el poder y es pronto para hacer un balance sobre si es más eficaz que los anteriores gobiernos en combatirla.

Además de informar sobre la realidad política de Italia, también cubre las noticias del Vaticano. A pesar de que el Papa Francisco ha traído nuevos aires a la Iglesia, ¿es difícil realizar cambios profundos en una institución tan conservadora como la Santa Sede?

Hay que distinguir dos cosas. El Papa está acometiendo reformas a nivel de transparencia, de administración, de poner en orden y limpiar las cuentas vaticanas, unas reformas que de alguna manera, sobre todo en el ámbito de las finanzas, inició Benedicto XVI. Uno de los grandes retos del Papado de Bergoglio es combatir los casos de pederastia, que también empezó a abordar el anterior Sumo Pontífice. El Papa Francisco está poniendo especial acento en este asunto porque además, como él mismo ha reconocido y ha pedido perdón por ello, en algunos casos se ha equivocado a la hora de valorarlos.

El Papa Francisco predica la tolerancia cero hacia esta lacra y está empezando a tomar medidas para combatirla. Poco a poco va apartando a cardenales y a obispos que han encubierto estos casos, pero persiste la sensación de que todavía se debe hacer algo más. En febrero ha citado por primera vez a las conferencias episcopales de todo el mundo para abordar juntos este tema y consensuar medidas con el propósito de que todos estén en la misma página para combatir algo tan grave como es la pederastia en la Iglesia.

Creo que tiene otra asignatura pendiente: la situación de la mujer dentro de la Iglesia. Él mismo ha dicho que se tiene que hacer más. Pero reformas en cuanto a doctrina todavía no ha emprendido ninguna. Por ejemplo, es proclive a dar más participación a la mujer en la Iglesia, pero descarta el sacerdocio femenino. Argumenta que esta posibilidad la cerró Juan Pablo II y cerrada queda. Otros asuntos como el matrimonio entre homosexuales el Papa tampoco lo concibe, aunque lo acepta.

Sus reformas estriban en un cambio de tono, de lenguaje, una Iglesia más abierta y comprensiva, que juzga menos y escucha más y eso ya supone un cambio importante en el Vaticano, pero no se han producido transformaciones que supongan una ruptura de doctrinas. Francisco intenta que el sistema de la Santa Sede sea más eficaz y transparente y sobre todo que la Iglesia sea, como dice él, “de los pobres y para los pobres”. Ha sido muy combativo leyéndole la cartilla a los cardenales diciéndoles: “No busquéis el poder, ni la riqueza, sed humildes, tened olor a ovejas, sed verdaderos pastores de la Iglesia…” y en esto consiste su revolución más auténtica.

Por sus mensajes sobre la inmigración y el reparto de la tierra le han llegado a llamar comunista. Él predica las tres “t”: tierra, trabajo y techo, en defensa del más débil. Está con las minorías, con las periferias, en eso es muy auténtico, quiere volver al origen de los valores del Evangelio: el primero es el último, es decir, el más necesitado.