Inicio LITERATURA Guillermo Rubio: “Hay grandes historias que pasan continuamente a nuestro alrededor”

Guillermo Rubio: “Hay grandes historias que pasan continuamente a nuestro alrededor”

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El escritor Guillermo Rubio - © María Gilabert / Revista Casa Mediterraneo
En el marco del Taller Literario Mediterráneo, organizado por Casa Mediterráneo, Guillermo Rubio Arias-Paz hablará de su experiencia como escritor el martes 13 de noviembre a las 19:30 horas en la Librería 80 Mundos, en un acto moderado por la editora Marina Vicente. Su nuevo libro, ‘Samira en las dos orillas’ que transcurre entre España y Marruecos, inaugurará la nueva Colección Casa Mediterráneo de la editorial Mankell.

El autor disertará sobre el proceso creativo y explicará cómo ha construido la historia de Samira, una joven marroquí que deja atrás su vida, e incluso a su propio hijo, con el fin de progresar y lograr la salvación de ambos. Nacido en Madrid, Guillermo Rubio pasó su infancia entre Torrelavega, Barcelona y Santander hasta que con 16 años volvió a su tierra natal. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, tras años desempeñando trabajos variopintos en multinacionales de marketing y comunicación, abriendo restaurantes, fabricando muebles en Brasil y diseñando espacios comerciales, desde 2014 se dedica de lleno a su verdadera vocación: escribir, para lo que volvió a Cantabria, donde además fundó la editorial La Vieja Era.

Su primera obra, ‘Destinos insólitos. Seis narraciones sobre la casualidad’ (La Vieja Era, 2015), es un compendio de novelas cortas resultado de sus largas estancias en las montañas de la Bahía de Paraty (Brasil), donde perviven poblados recónditos habitados por personajes sorprendentes.

¿Cómo comenzó su vocación literaria y cuándo pudo dedicarse plenamente a ella?

Tengo esta vocación desde pequeño, desde que empecé a leer. Creo que es algo común a todos los escritores, independientemente de que sean más o menos conocidos. Y realmente, me ha sido muy difícil dedicarme en exclusiva a ello. Al final lo logré hace cinco años, cuando decidí dejarlo todo para dedicarme básicamente a escribir. No es una vocación tardía, pero sí un oficio tardío. Hay momentos en que lo intentas pero no es posible, porque la mayoría de los escritores no logra vivir exclusivamente de la escritura.

¿Cómo desarrolla su proceso creativo?

Básicamente escribo novela. He escrito relatos, poemas, teatro y algún ensayo, pero lo que he publicado y lo que voy a publicar próximamente es novela. Siempre hago un guión previo. Cuando se me ocurre algo lo apunto en el teléfono o en un cuaderno si lo tengo a mano y cuando me siento a escribir por las mañanas me dedico a elaborar ese guión, incluyendo la descripción de los personajes más importantes. Hasta que no tengo todo el guión acabado no empiezo realmente a escribir la novela, que ya sé de antemano cómo va a acabar. Luego, empleo muchas horas delante del ordenador, porque hay veces que no te viene la inspiración o estás más torpe y me ocupo de corregir estilo. Dedico las mañanas a escribir y, cuando tengo tiempo, también las tardes.

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¿Con sus novelas, qué efecto pretende provocar en los lectores?

Ante todo, yo nunca olvido que el lector es inteligente, alguien que abre un libro es una persona que tiene curiosidad e interés hacia la cultura en general y hacia mi libro en particular. Lo que quiero es escribir algo que le interese, que le atraiga y le distraiga, pero con un cierto nivel de calidad literaria. Me parece importante. Claro, esto dicho por un autor desconocido puede parecer un poco inmodesto, pero realmente creo que escribo con una calidad suficiente como para despertar el interés hacia el estilo y hacia lo que cuento. Las tramas que desarrollo intento que sean atractivas y, por supuesto, trato siempre de ser muy honesto con lo que escribo. No hay nada que me guste menos que esos escritores que se sacan conejos de la chistera.

Un lenguaje pobre impide expresar pensamientos complejos. Actualmente, en la sociedad española hay un progresivo empobrecimiento del vocabulario, quizás debido al abuso de las nuevas tecnologías. ¿Cree que la literatura puede revertir esta tendencia?

Realmente no sé si la literatura puede revertirla, pero sí puede ayudar a paliarla, eso sin duda. Y cuanto más se lea, más se favorecerá que este fenómeno sea reversible. Yo creo que lo es. Sin embargo, hace poco ha salido publicada una noticia que informaba de que unos exámenes realizados por profesores estaban llenos de faltas de ortografía. Considero lamentable que una persona que pasa por la universidad cometa este tipo de fallos y además no le dé importante, e incluso se rebele contra la necesidad de escribir correctamente su propio idioma. Me parece muy triste que sea así, pero no tengo ninguna duda de que la culpa la tienen las nuevas tecnologías.

Se declara “viajero de mochila ligera y ojos abiertos”. ¿Esta actitud le permite descubrir historias que pueden pasar inadvertidas en la vida cotidiana?

Eso es lo que intento y mi primer libro, que consta de seis novelas cortas, se desarrolla en torno a ideas primigenias, historias muy simples que nos pueden pasar a cualquiera. Excepto la primera, que es un homenaje al realismo mágico sudamericano, el resto sin duda alguna son historias que parten de la observación y de estar con los ojos muy abiertos, porque hay grandes historias que pasan continuamente a nuestro alrededor.

Háblenos de su último libro, ‘Samira en las dos orillas’.

Es una novela larga que voy a publicar con la Editorial Mankell y que, según me han comunicado, ha sido muy del gusto de la actual dirección de Casa Mediterráneo al tratarse de una historia que transcurre entre España y Marruecos, dos países mediterráneos. Va a ser el primer libro de la Colección Casa Mediterráneo, lo que me hace sentir especialmente orgulloso.

Además de dar el salto a la literatura, usted ha creado una editorial, La Vieja Era. ¿Cuál ha sido su experiencia como editor?

Cuando tuve claro que quería dedicarme exclusivamente a la literatura lo que hice fue seleccionar cuatro novelas cortas que ya tenía escritas, acabar otra que estaba a medias y escribir una nueva y con las seis hacer un libro. Empecé a pasearlo por editoriales y no conseguí que me hicieran caso en ninguna; no les echo la culpa porque hoy en día es muy difícil atender el bombardeo absoluto de originales de autores desconocidos. En esos momentos tuve que optar entre una editorial en la que me autofinanciara y que ésta se encargara de editarlo o montar mi propia editorial, y así lo hice.

Realmente fue una idea que llevé a cabo desde la ignorancia y hay una cosa que he aprendido: yo soy escritor, no editor, y para todo hay que valer. No puedes ser todo en esta vida, porque al final no haces nada bien. Y yo lo que tengo que hacer es escribir, porque es lo que quiero y en lo que me siento seguro, me gusta lo que hago y cómo lo hago. Otra cosa es la opinión que tengan los lectores. Me he dado cuenta de que editar es mucho más difícil de lo que parece. Hay que saber distribuir, que es donde está el cuello de botella de los pequeños editores y por donde yo fallé con mi primer libro. Allí donde llegó, mi novela fue bien acogida, pero lo hizo con mucha dificultad y a sitios bastante concretos.

A la vista de estos hechos, ¿sigue con su proyecto editorial?

Lo tengo abandonado, la verdad. Edité otros dos libros: uno de fotografías realizadas por fotógrafos profesionales y semiprofesionales de Cantabria sobre Santillana del Mar; y otro, sin ánimo de lucro, acerca de la historia de un cura muy conocido en la región, que ha creado una ONG, un sacerdote obrero en los años de Franco, un hombre verdaderamente especial. Creo que no voy a publicar ningún libro más con mi editorial, es un capítulo profesional que puedo dar por zanjado. No es mi mundo. Es uno de los muchos errores que he cometido. En España tenemos muchísimo miedo en general a equivocarnos y a fracasar. Yo quizás, por haber trabajado mucho en multinacionales, he aprendido que lo que constituye un fracaso es no intentarlo y no hay que tener vergüenza a la hora de reconocer que un proyecto no haya salido bien.

¿En qué va a consistir el taller literario que va a ofrecer esta tarde en la Librería 80 Mundos?

Voy a hablar básicamente de mi experiencia como escritor poco conocido y que no puede vivir de la escritura, de dónde viene mi pasión literaria, cómo llegué a escribir mi primer libro, cómo emprendí el segundo y por qué he llegado a Alicante.

Conferencia del escritor Guillermo Rubio
Taller Literario Mediterráneo.
Fecha y hora: Martes, 13 de noviembre, a las 19:30 h.
Lugar: Librería 80 Mundos (Avda. General Marvá, 14, Alicante).
Organiza: Casa Mediterráneo.
Entrada libre hasta completar el aforo.